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Sobre las relaciones equitativas entre las empresas y comunidades

Por: Rodrigo Arce Rojas / rarcerojas@yahoo.es  

Hablar de relaciones equitativas entre empresas y comunidades implica que las interacciones entre ambas se dan en el marco de un respeto profundo y sincero. Esto será posible en la medida en que se conozcan mutuamente y se desplieguen elementos objetivos y subjetivos que construyen la confianza. Esto bajo principios de convicción, decisión y acción tangible. Es voluntad que se expresa en políticas, programas, proyectos, acciones y expresiones concretos.

Bajo esta perspectiva el conocer a la comunidad no se convierte en insumos cognitivos para la imposición de una lógica externa sino para la construcción auténtica de relaciones equitativas y sostenibles. Conocer cómo se organiza la comunidad, cómo piensa, cómo toma decisiones, cómo siente, para desarrollar relaciones de convivencia genuina; para encontrar códigos comunicacionales interculturales; para ir al encuentro de la sintonía compartida. No para exacerbar las asimetrías sino justamente para reducirlas y eventualmente eliminarlas.

Las buenas relaciones con las comunidades no se basan en estrategias orientadas únicamente a conseguir licencia social para seguir operando sino que constituyen parte de la filosofía y práctica corporativa en el entendido que una empresa busca generar valor compartido para todas las partes incluyendo el ambiente. Por tanto, las buenas relaciones con las comunidades forman parte de la cultura organizacional y se expresa en todas sus manifestaciones.

Las buenas relaciones con las comunidades implican confiar profundamente en el potencial de las personas y los colectivos para generar su propio destino. Por lo tanto, busca el empoderamiento de las personas, busca el fortalecimiento de las capacidades y la generación de condiciones materiales y subjetivas para que las personas y sus organizaciones generen condiciones de sostenibilidad. En tal medida las empresas contribuyen como facilitadores y catalizadores de estos procesos de desarrollo propio. Consecuentes con esta premisa apuestan decididamente por que las propuestas participativas que se generen fortalezcan procesos articulados de desarrollo humano, desarrollo local y desarrollo territorial. En tal sentido, fortalecen capacidades de gestión territorial con enfoque sistémico, integral e integrado...

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