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Conflictos sociales, institucionalidad y los retos del gobierno para este 2014

En el mes de enero, la Oficina Nacional de Diálogo y Sostenibilidad - ONDS, publicó el Informe Willaqniki Nro. 14: Balance anual de la conflictividad. En este número presenta un balance anual de la conflictividad social atendida desde la ONDS del mes de diciembre del 2012 a noviembre del 2013. Amerita recordar que la ONDS se creó el  25 de octubre, mediante la promulgación del D.S. Nº 106-2012-PCM. Iniciativa trabajada por el llamado “gabinete del diálogo” liderado por el entonces premier Juan Jiménez Mayor, nombrando al ex Presidente de la Región Junín, Vladimiro Huaroc, como Alto Comisionado de la ONDS.  

Algunos de los hitos que marcaron su origen nos recuerdan a la pequeña tregua que tuvo el  gobierno del Presidente Ollanta Humala al inicio de su mandato. Los conflictos sociales que atenazaron a los gobiernos de Toledo y García, demoraron un poco en aparecer, pero aparecieron y había que dar la cara. Inicialmente la estrategia gubernamental mostró un poco más de lo mismo: reactividad, desarticulación y abordaje de los conflictos en momentos de crisis. La inicial distinción fue que en este caso, las autoridades máximas estuvieron un poco más presentes en los procesos de negociación, pero lamentablemente sin un guión muy claro, al punto que a la emergencia de uno de los conflictos más emblemáticos, luego de los sucesos de Bagua, el referido al proyecto minero Conga, la situación le costó la cabeza al premier de ese entonces, además de una parte de su gabinete. A esto habría que sumarle que esta coyuntura marcó el retiro, casi en bloque, de los aliados políticos del gobierno que venían de la izquierda. 

En este punto nos preguntamos ¿Ha cambiado realmente la estrategia de abordaje de conflictos del gobierno? En el artículo Minería, Conflictividad y Política: ¿algo cambia?”1, se menciona que en  cuestión minera,  el gobierno de Ollanta Humala, ha dado muestras que parecen implicar que se ha dado un cambio sustantivo en el equilibrio político. Entre ellas, la promulgación de la Ley y Reglamento de Consulta Previa, la Ley de Gravamen Minero, la creación del Servicio de Certificación Ambiental (SENACE) y la ONDS. Si bien estos cambios no constituyen  innovaciones institucionales completas,  no son meras salidas de paso. Reflejan los logros importantes, nacidos de una convergencia entre las demandas de ciertos actores sociales y las visiones de ciertos tecnócratas innovadores. 

En materia del abordaje de la conflictividad desde el Estado, de nuestra mirada, la respuesta que se nos viene contiene algo de ambigüedad: sí y no. Sí, porque de hecho existe una nueva instancia constituida desde la Presidencia del Consejo de Ministros, que es la ONDS que busca constituirse en el “grupo de trabajo” del gobierno cuya acción aspira a ser preventiva y centrada en el diálogo entre las partes, tratando de enfocarse, dada la naturaleza del problema o conflicto, no solamente en la aparente agenda sustantiva del conflicto (asuntos en disputa), sino yendo más allá,  tratando de atender a los temas de fondo o estructurales que están detrás dichos conflictos. No, porque aún las respuestas vienen del centro (Lima, gobierno central) y porque aún no se da una articulación eficaz a nivel horizontal (sectores) y vertical (instancias subnacionales). 

Los conflictos no van a desaparecer, es una premisa que hay que asumir. Urge avanzar con rapidez hacia darle mayor consistencia a la estrategia diseñada y los puntos que a nuestro parecer hay que considerar con perentoriedad son: privilegiar lo preventivo a través de un efectivo mapeo de conflictos a lo largo del país, alimentado por el sistema de alerta temprana que se busca instituir; involucrar más activamente a los gobiernos regionales,  provinciales y locales, pero dotándoles de capacidades y recursos para que puedan cumplir su función; afinar los niveles de coordinación intersectorial, más aún si de lo que se trata es de atacar los temas de fondo, de modo de ir revirtiendo esa situación tan aludida que es la denominada y sentida ausencia del Estado. Recogiendo las palabras del Jefe de la ONDS2, en el Perú existe una larga historia de conflictos y grandes brechas sociales, por lo cual es natural que estén presentes las demandas de la población, sobre todo cuando se anuncian grandes inversiones que generan la expectativa de traer grandes beneficios. 

Frente a este panorama, la ONDS se transparenta y plantea sus  desafíos para el 2014, que tienen que ver con la institucionalización de las capacidades desarrolladas, incluyendo el enfoque preventivo y la estrategia del diálogo;  la creación del Sistema Nacional de Prevención y Gestión de Conflictos Sociales (SINAPREGCS), el Centro de Excelencia para la Responsabilidad Social y Ambiental,  el Instituto de Diálogo y Consenso; y , potenciar y desarrollar la experiencia de las Mesas de Desarrollo, con miras a avanzar en el camino de afianzar la gobernabilidad democrática y la estabilidad del país.3

Las señales están dadas el gobierno busca abordar de otro modo los conflictos y esto va tenerse que notar no porque desaparezcan los conflictos sino porque cuando estos emerjan se tenga claridad que transformarlos no pasa por “congelarlos”, como es el caso de Conga; sino atender los temas de coyuntura como de fondo, con la participación de los actores clave en procesos de diálogo que se vayan legitimando cada vez más.  Tal vez estamos pidiendo mucho para el año de la ONDS y para un solo gobierno, pero es preciso llamar la atención sobre estos aspectos.

1 Anthony Bebbington,Martin Scurrah y Anahí Chaparro. “Minería, conflictividad y la política: ¿algo cambia?”. En Revista Argumentos, año 7, n° 5.Diciembre 2013. Disponible en: http://revistargumentos.org.pe/mineria__conflictividad_politica.html

2 Gobernabilidad y gestión de conflictos sociales. Resumen del Evento Público realizado en el XXIII Seminario Anual CIES 2012.

3 Informe Willaqniki Nro. 14. Disponible en: http://onds.pcm.gob.pe/wpcontent/uploads/2014/01/WILLAQNIKI14.pdf